jueves , 18 julio 2019
Home / Nacional / Novedades en materia fiscal 2019 – Exclusivo CEAC

Novedades en materia fiscal 2019 – Exclusivo CEAC

Panorama poco alentador en materia fiscal

Mucho ya se ha escrito en los medios periodísticos sobre las leyes que se han dictado y que se están publicando en estos días, para recaudar más, en función del pésimo desempeño de la economía argentina del 2018.

Esta situación no deseada por nadie, y menos por el propio gobierno que sabe las dificultades que genera la mayor presión fiscal,  o con la visión más optimista el atraso en el cronograma de reducción de impuestos a los actores económicos (nunca para el comercio exterior con las bajas de reintegros y la creación de derechos de exportación). Junto a las altas tasas de interés traen aparejado un contexto recesivo,  que todos deseamos sea de algún modo atenuado con la mayor cosecha prevista para 2019 como punto de despegue de todas las actividades, y en especial la nuestra que se vio muy afectada por dicha situación, además de toda la problemática del precio de los combustibles y sus dificultades (y en el mejor de los casos atraso) para su traslado a tarifas que igualmente generaron quebrantos en la mayoría del sector.

Disculpándonos por esta breve introducción que excede a nuestro marco técnico, queremos a continuación hacer comentarios, en un  lenguaje tal vez en algunos aspectos distinto al que solemos utilizar,  en cierta medida prescindiendo de precisiones o simplemente mencionando cuestiones complejas que ameritarían su desarrollo para una mejor comprensión, con el ánimo de advertir sobre algo de lo que nos espera el próximo año (no todo es negativo).

 

Ley 27468

No se aplica ajuste por inflación impositivo.

El gobierno, que estaba convencido que iba a derrotar a la inflación, había fijado que si la misma superaba el 100 % en los últimos tres años, siempre para los ejercicios iniciados a partir del 1° de enero de 2018 y a la fecha de cierre de cada uno de ellos, se aplicaría el ajuste. Esta pauta continúa pero se modifica la restante exigiendo que en el primer año de aplicación la inflación, ahora por índice de precios al consumidor  supere el 55 % en el primer ejercicio. Además si por casualidad se cumpliera esa meta se imputaría el ajuste en tres ejercicios en partes iguales. Todo pensado para que no se aplique y sin ninguna garantía de que se corrigiera nuevamente si  se disparara la inflación.

 

Aplicación del índice de precios al consumidor.

Se sustituyen los índices de precios al por mayor por índices de precios al consumidor, obviamente previendo ajustes menores por este último, por lo que en alguna medida se atenúa la mejora fiscal para los balances que inician desde el 1° de enero de 2018, en los que se vuelve a las actualizaciones.

También la modificación se produce para los que opten   por aplicar el revalúo impositivo de bienes, pero sólo para los ejercicios de Enero  a Noviembre de 2018 y por la inflación producida desde el 1° de enero de 2018. Es decir, no influye en el ejercicio que cerró el 31 de Diciembre de 2017 (la presentación vence en febrero de 2019) y parecería que la magnitud de la inflación puede hacerlo más conveniente.

 

Aplicación del ajuste por inflación en materia contable.

La misma ley vuelve a establecer que los estados contables deberán confeccionarse en moneda constante (ajustados por inflación), a partir de la fecha que se establezca por el Poder Ejecutivo Nacional a través de sus organismos de contralor y el Banco Central de la República Argentina, en relación con los balances o estados contables que les sean presentados.

Ya la Junta de Gobierno de Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas había dictado la  Resolución 539/2018 con la obligación de ajustar los balances cerrados desde el 01/07/2018, aunque permitiendo a la empresa optar, por única vez, por no realizar el ajuste por inflación de los estados contables correspondientes a los ejercicios anuales cerrados entre el 01/07/2018 y el 30/12/2018, ambas fechas inclusive, o de los estados contables correspondiente a períodos intermedios cerrados en el mismo periodo. Esto implica que el balance que cierra el 31/12/2018 deberá ser ajustado.

 

Alícuotas del impuesto a las ganancias.

No hay cambios en cuanto al cronograma de reducción de la alícuota proporcional del impuesto a las ganancias, que baja del 35% al 30% para los ejercicios que se inician a partir del 1º de enero de 2018 para las sociedades que liquidan en cabeza de las  mismas, situación que se extiende como opción (todavía no reglamentada) para las denominadas sociedades de personas. En ambos casos con integración a través de la retención del 7 % sobre los dividendos o distribución de utilidades, situación que puede implicar que por aplicación del ajuste por inflación en los balances resulten utilidades contables (las susceptibles de distribución) menores a las impositivas y de ese modo una efectiva disminución del impuesto. La retención del  7% sobre el 70% que quedaría si las utilidades contables fueran iguales a las impositivas llevarían a una alícuota con integración prácticamente del 35 % (34,90 %), pero con utilidades contables inferiores la posibilidad de distribuir será menor, situación que de hecho también se produce actualmente donde generalmente no se puede distribuir todo el resultado contable por las necesidades de capital de trabajo de las empresas en un marco de utilidades ficticias.

Por otra parte el proyecto de reglamentación vendría a producir importantes aclaraciones con respecto al artículo 83 de la ley 27.430 que contiene la  derogación para las utilidades de los ejercicios iniciados a partir del 1ª de enero de 2018 del denominado impuesto de igualación, en cuanto a la transición, ya que habían circulado a nuestro entender erróneas interpretaciones que implicaban consagrar que se terminaría pagando sobre las utilidades contables o impositivas, la mayor de ambas por las rentas anteriores. En tal sentido el texto del proyecto contendría el siguiente párrafo:   “…A efectos de lo dispuesto en el artículo incorporado a continuación del artículo 69 de la ley, cuando se distribuyan dividendos o utilidades acumulados, atribuibles a ejercicios fiscales iniciados con anterioridad al 1° de enero de 2018, las ganancias a considerar incluirán a la de los ejercicios iniciados con posterioridad a esa fecha…”

 

No aumentará el cómputo del Impuesto sobre los créditos y débitos bancarios en el impuesto a las ganancias. 

Recordando las importantes novedades para el sector (Resolución 539/2018 de la SEPYME) que aumenta considerablemente el número de empresas que pueden ser consideradas micro y pequeñas, y de ese modo computar el 100 % del impuesto sobre los créditos y débitos en el impuesto a las ganancias, para el resto no habrá novedades en cuanto al 33% que se computa actualmente. En su momento comentamos que el artículo 7° de la ley 27432 sugería pero no obligaba al aumento del porcentaje de cómputo para llegar al 100% en los próximos años.

 

Ley 27469 – Consenso Fiscal

Continúa el cronograma de reducción del impuesto a los ingresos brutos.

Algo muy importante para el sector, ya que se prevé para 2019 una baja del 3% al 2% del tope de alícuota para las actividades de transporte, que con distinto alcance y algún incumplimiento han aplicado muchas de las jurisdicciones que adhirieron al Consenso Fiscal (la única que no lo suscribió fue San Luis), destacando que en algunos casos ya la normativa del año anterior fijaba la alícuota para 2019 y años subsiguientes, hasta su eliminación para parte de la actividad que nos comprende.

Lamentablemente se suspende la reducción programada del impuesto de sellos y se permite el aumento del impuesto sobre los bienes personales, que ya ha sido establecido por otra ley aún no publicada.

 

 

Ley 27467 – Presupuesto  (y también Consenso para aumentar Bienes Personales)

Derechos de exportación.

Por el artículo 78 se introducen modificaciones al Código Aduanero para que el Poder Ejecutivo Nacional pueda establecer derechos de exportación a “…Las prestaciones de servicios realizadas en el país, cuya utilización o explotación efectiva se lleve a cabo en el exterior…”

 

Impuesto sobre los Bienes Personales (2018).

Inmuebles: Una importante modificación (contenida en la ley aún no publicada) tendrá efecto para el año 2018. Es la  que deja de lado los considerables aumentos de valuaciones fiscales de algunas jurisdicciones (la de 2018 con respecto a la de 2017 es casi 10 veces superior en la Provincia de Buenos Aires). Por ello hasta que se fijen los procedimientos y metodologías en materia de valuaciones fiscales por parte del organismo federal creado con el fin de tomar parámetros homogéneos a nivel país (puede demorar alrededor de dos años) la comparación se efectuará con la valuación fiscal de 2017 actualizada por la variación del Índice de Precios al Consumidor operada desde esa fecha (31/12/2017) hasta el 31 de diciembre del ejercicio fiscal de que se trate.

Automotores: La modificación introducida por el artículo 75 de la ley de presupuesto, sin una vigencia específica por lo que entendemos ya regirá para el 31 de diciembre de 2018, es la que aumenta en algunos casos considerablemente la valuación mínima de los automotores, al tomar en lugar del valor fijado por Superintendencia de Seguros, el  “…indicado en la tabla de valores de referencia de los automotores, motovehículos y maquinaria agrícola, vial e industrial, que elabora la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor y de Créditos Prendarios, a los fines del cálculo de los aranceles que perciben los registros seccionales por los trámites de transferencia e inscripción inicial de dichos bienes vigente en la citada fecha…”

Impuesto sobre los Bienes Personales (2019).

Tanto el Consenso Fiscal, como la ley de presupuesto se ocupan del impuesto sobre los bienes personales.  El consenso permitiendo el aumento del tributo, que se concreta por ley (al momento de escribir estas líneas pendiente de publicación) que tendrá vigencia recién para el año 2019, con la exención de la vivienda familiar (cuyo valor no exceda $ 18 millones).- La alícuota plana de 0,25% del 2018 se mantendrá por los primeros tres millones gravados, por los restantes 15 millones se pasará a pagar el 0,50% y desde ahí en adelante el 0,75% (sobre el excedente de18 millones o 20 millones si contamos los 2 millones no imponibles que por el 2018 es de $ 1.050.000).- No se prevé actualización de dichos valores.

 

Obligación de aceptar tarjetas y otros medios de pago por operaciones con consumidores finales.

Los contribuyentes que realicen venta de cosas muebles en forma habitual, presten servicios, realicen obras o efectúen locaciones de cosas muebles, en todos los casos a sujetos que -respecto de esas operaciones- revisten el carácter de consumidores finales, deberán aceptar como medio de pago transferencias bancarias instrumentadas mediante tarjetas de débito, tarjetas prepagas no bancarias u otros medios que el Poder Ejecutivo Nacional  considere equivalentes y podrán computar como crédito fiscal del Impuesto al Valor Agregado el costo que les insuma adoptar el sistema de que se trate, por el monto que a tal efecto autorice la autoridad de aplicación.

Esta modificación, contenida en el artículo 76 de la ley 27467 de presupuesto, modifica el primer párrafo del artículo 10 de la ley 27253, que agregaba en el caso de prestación de servicios que debían ser de “consumo masivo”,  por lo que ya no queda ninguna duda en cuanto a la inclusión de los servicios del sector a consumidores finales en la obligación.

 

Vuelven los incentivos para que los consumidores finales reclamen la factura.

Por el artículo 77 de la ley de presupuesto se faculta a la Administración Federal de Ingresos Públicos a establecer un régimen de reintegros para personas humanas que revistan la condición de consumidores finales, destinado a estimular comportamientos vinculados con la formalización de la economía y el cumplimiento tributario. El Ministerio de Hacienda determinará el presupuesto asignado para los reintegros correspondientes.

 

Contribuciones patronales – Continúa el cronograma de la ley 27430

Sin olvidarnos de que este año que está terminando se volvió a establecer la contribución adicional del 2% sobre los choferes (sin aplicación de mínimo no imponible) es importante destacar que tampoco sufren  cambios las medidas que implicaban en la generalidad de los casos la disminución de contribuciones patronales prevista por la ley 27430, que surgen del conjunto de las siguientes medidas:

 

Aumento del mínimo no imponible.

Pasará de los $ 2400 actuales a aproximadamente $ 7.000, producto de su duplicación a $ 4.800 más la actualización por índice de precios al consumidor desde noviembre de 2017 hasta octubre de 2018 (índice de Octubre 2018/índice de Octubre 2017).

 

Cambios en la alícuotas

Siempre en función del parámetro congelado de los $ 48 millones del decreto 1009/2001, que dejará de estar vigente en 2022, para quienes estén por debajo de ese umbral aumenta del 17,50% actual al 18%, mientras que para los que están por encima baja del 20,70% al 20,40%.

 

Reducción del porcentaje de cómputo en el Impuesto al valor Agregado.

Comienza la baja anual gradual del porcentaje de contribuciones patronales que en distintos porcentajes y no en todas las jurisdicciones se puede computar como crédito fiscal del impuesto al valor agregado, para concluir en el 2022 con dicho cómputo.

 

Desarrollado por nuestro Asesor Impositivo: Cdor. Lionel Alicino