jueves , 4 junio 2020
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5 formas para desarrollar una atención intencionada para dirigir mejor tus esfuerzos

La atención es un proceso mental humano deliberado: hacemos foco en aquello que nos interesa y, muchas veces, en un proceso totalmente automático e inconsciente, desviamos la atención de lo que no nos resulta relevante.

Este filtrado permite seleccionar el catálogo de experiencias que vamos viviendo y configurando para la realidad de la vida.

Para los que desean desarrollar un espíritu de alto rendimiento, obtener mejores resultados en distintos campos de la vida y liberar su potencial, existe la alternativa de mejorar los aspectos atencionales incorporando la práctica de la atención intencionada.

En este caso, el proceso es sumergirnos en un total enfoque y atención con intención para obtener visiones más completas, globales y abarcativas, y, a la vez, sostener un nivel de detalle e involucramiento de calidad superior.

  • INTENCIÓN AL PONER ATENCIÓN

La referencia al valor de la intención no es azarosa: si quiero lograr un determinado resultado, necesito enfocar toda la atención en eso, y sumarle el valor de la intención, entendida como el propósito genuino, verdadero y relevante por el que estoy dispuesto a comprometerme con aquello que es el objeto de mi interés.

El asunto con la atención intencional es que la mayoría piensa que, si están “concentrados” en un tema, ya están en esta dimensión, por cuanto tienen la sensación de que están “enfocados” y son eficientes y eficaces con el simple hecho de prestar atención.

Sin embargo, el foco intencional basado en la atención es mucho más completo y profundo; roza los niveles de exploración inconsciente y subconsciente para llevar al nivel consciente de la mente un resultado en HD, con todo tipo de detalles y una sensación de fluir espontáneamente mientras se lo realiza.

 

  • 5 FORMAS DE DESARROLLAR UNA ATENCIÓN INTENCIONADA 

  • Evita el multitasking

La sobreabundancia de tareas que se realizan al mismo tiempo distrae los recursos mentales y no permite que el cerebro cumpla sus funciones con máxima eficacia. También empieza a restringir todo lo que te distrae (ruidos, celular, aplicaciones, emociones no contributivas a un equilibrio interior, entre otras cosas).

  • Practica el silencio

La meditación, orar, mindfulness, yoga, tai-chi, relajación, respiración consciente y cualquier disciplina estimulan el sentido de atención intencionada, además de relajarnos y permitir conectar internamente.

  • Agenda momentos contemplativos

Aunque parezca que son instantes “pasivos” al no estar haciendo tareas o actuando en el nivel físico, esto es un proceso activo por dentro con máxima lucidez para conectar mejor en el afuera: percibirás paulatinamente cómo mejoran las conversaciones, reuniones, decisiones, comunicación interpersonal, etcétera.

  • Estimula tu cerebro y cambia comportamientos automáticos

Es necesario introducir estímulos nuevos, y lo puedes lograr cambiando hábitos, rutinas y nutriéndote de lecturas, películas, charlas y capacitaciones por fuera de tus temas habituales.

Otras formas de evitar pasar por alto las posibilidades de permanecer en atención intencionada son: escuchar el 80% del tiempo; mirar fijamente a los ojos de la otra persona mientras se conversa; prestar atención a todo el lenguaje (corporal – gestual, tono de voz, silencios, emociones, además de las palabras) y conectar con el mundo emocional de las otras personas, además del propio.

  • Practica la gratitud y la revisión del día

Un ejercicio interesante es expresar gracias como primer pensamiento y acción consciente al abrir los ojos. Repetir todo el tiempo durante el día, colocándote en una actitud de gratitud.

Al terminar el día, agradecer y revisar con gratitud todo lo vivido ese día, empezando por lo más reciente hasta lo más antiguo en esa jornada. La intención en este caso es recordar hecho por hecho, en una línea de tiempo hacia atrás, y agradecer independientemente del tenor de la experiencia que solemos calificar con un “buena/mala”. Simplemente, agradecer.

La práctica consistente y constante abrirá la atención intencional para aumentar los recursos internos con que cuentas, para que, luego, los veas reflejados en término de resultados en lo externo: la realidad que vives en tu vida.

Para lograr un alto desempeño es necesario entrenarse. En mi caso, me dedico a acompañar a directivos, ejecutivos y equipos en distintos países para que logren sus objetivos y, a la vez, que mejoren como personas con herramientas prácticas que produzcan transformaciones notables en sus vidas. Escríbeme aquí, y te responderé personalmente.

Daniel Colombo

Facilitador y Máster Coach Ejecutivo especializado en CEOs, alta gerencia, profesionales y equipos; comunicador profesional; conferencista internacional; autor de 30 libros. LinkedIn Top Voice América Latina 2019.

www.danielcolombo.com